La ciudad fortificada de Xochicalco fue construída poco después de la decadencia de Teotihuacan (100 a. C. - 650 d. C.) Si bien su apogeo solo se extendió entre el 700 hasta el 900 d. C., Xochicalco es considerado como el centro más importante del período clásico tardío del altiplano central de México por su magnificencia y elevado desarrollo cultural. El origen étnico de los habitantes no es conocido. La ciudad fue incendiada, destruída y abruptamente abandonada alrededor del 900 d. C.


El nombre

En el siglo XVI el franciscano Bernardino de Sahagún hace referencia a que en las cercanías de Cuauhnáhuac (Cuernavaca) se encontraba un edificio llamado Xochicalco. Eso no significa sin embargo, que el lugar mismo tuviera ese nombre. La palabra en Nahuatl está compuesta de xóchi(tl) = flor, cal(li) = casa y el locativo -co, lo que significaría por lo tanto "en la casa de las flores".

Sin embargo, en la ciudad arqueológica fue encontrado un glifo que podría ser considerado como indicador del nombre del lugar. Está formado por una figura escalonada y una cabeza de un pavo, por lo que se ha concluído que el nombre original del lugar podría ser Totolhuacalco: "Donde se atrapan aves".


Urbanismo

La ciudad fue erigida según un plano complejo sobre una elevación de 130 m y con una extensión máxima de 4 km y debe haber sido en aquella época la localidad más poblada de Mesoamérica. Los constructores lograron darle a la misma montaña la forma de una pirámide por medio de terrazas, muros contenedores, fortificaciones y plataformas. Había además un ingenioso sistema de drenaje, además de cisternas para el almacenamiento de agua, como así también grandes silos para maíz y otros alimentos. Los núcleos habitacionales más suntuosos y los centros religiosos se encontraban en la parte superior del sitio y tenían aparentemente un acceso restringido. Las viviendas humildes se encontraban sobre las terrazas bajas, lo que indica una estricta división entre las clases sociales.


Religión

Al igual que en otros lugares de Mesoamérica, en Xochicalco se veneraban sobre todo dos divinidades principales: la de la tierra y la del viento y del agua. Sus nombres originales no son conocidos, pero se sabe que corresponden a los dioses que más tarde fueron denominados Serpiente Emplumada y Tlaloc. El más venerado era Tlaloc. Las ceremonias en su honor se realizaban en las plazas y pirámides más grandes. La Serpiente Emplumada era probablemente una divinidad de la élite, ya que sus representaciones y santuarios se encontraban predominantemente en la parte alta de la ciudad.

Muchos de los monumentos y esculturas que perduraron fueron revestidos con estuco hacia el final de la existencia de Xochicalco para hacer desaparecer referencias anteriores. Aparece además una nueva deidad representada como una figura que emerge de las fauces de la serpiente emplumada, el que será Quetzalcóatl, el dios sabio y transmisor de la cultura, que se sacrifica por los hombres.

Xochicalco es sobre todo conocido por la Pirámide de las Serpientes Emplumadas, la construcción emblemática de este sitio arqueológico. Más sobre el tema, en las páginas de fotos.


(De informaciones del INAH y otras fuentes)
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Recorrido fotográfico


Culturas antíguas de México
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Dirección:
Zona Arqueológica de Xochicalco
CP 62790, Xochicalco, Morelos
35 km al sur de Cuernavaca. Por la ruta 95 o la autopista México DF - Acapulco hasta Alpuyeca. Continuar en dirección a Miacatlán hasta el km 8, doblar en dirección a Xochicalco (4 km).


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