Entrevista con Mariángela Méndez

Directora Artística del 43SNA en Medellín, Colombia

Por Pat Binder & Gerhard Haupt

Haupt & Binder: ¿Cómo fue el proceso de selección de los artistas para este 43SNA? ¿Ha sido elegida nuevamente una parte de los participantes colombianos a través de los salones regionales, como en ediciones anteriores? En caso afirmativo, ¿qué proporción de la participación colombiana es seleccionada directamente por los curadores?

Mariángela Méndez: El proceso de selección de los artistas para este 43SNA estuvo enteramente a cargo del equipo curatorial, conformado por Florencia Malbrán, Javier Mejía, Rodrigo Moura, Oscar Roldán y yo.

En efecto, las dos versiones anteriores del Salón incluyeron las curadurías regionales dentro de su selección, pero para esta versión, el Ministerio de Cultura, luego de revisar los resultados de las experiencias anteriores entre curadurías regionales y la nacional, nos sugirió trabajar a partir de los artistas y no de las curadurías regionales. Entonces nosotros nos apoyamos en la revisión que hacen los Salones Regionales de los artistas y obras que conforman la escena nacional, pero estuvimos de acuerdo con que los proyectos curatoriales de los Regionales por considerarlos autónomos, interesantes y de calidad, no deberían estar supeditados o ser simplemente vistos como un escalón más para participar en el Salón Nacional, entre otras porque los curadores regionales no tienen por qué ser curados por los curadores del Nacional.

Una vez tomada esta decisión, el punto de partida para la selección del 43 SNA, fueron en efecto los artistas que hicieron parte de las investigaciones que realizaron nuestros colegas de los Salones Regionales, pero no fueron el único insumo. El equipo curatorial trabajó a partir de la experiencia y el conocimiento individual que cada uno de nosotros aportó al grupo, tanto para la selección nacional como la internacional, y también revisamos las bases de datos, los ganadores de varias convocatorias, premios y exposiciones individuales y colectivas, patrocinadas por el estado o la empresa privada en Colombia. En esa medida el énfasis y el trabajo hecho contra reloj, fue para determinar quiénes eran los artistas activos en la escena de arte colombiana, y una vez conformada esa lista, hicimos la selección a partir de las obras y artistas cuyas prácticas pudieran informar, completar y complejizar los ejes propuestos: saber y desconocer.

H & B: ¿Cuál es la modalidad de trabajo del equipo curatorial? ¿Existen entre los 5 curadores áreas o responsabilidades en especial, o se busca un consenso a partir de propuestas de cada uno del equipo?

MM: Sí, existen responsabilidades individuales dentro del equipo curatorial pero más que áreas, hemos dividido el trabajo en grupos de artistas, en esa medida cada uno de los curadores se encarga de todo lo que implica la participación de ese artista en el Salón, desde enviar la invitación formal, iniciar una conversación y seguirla a lo largo del proceso de producción, hasta hacer la recopilación de material para el catálogo y lo necesario para la producción de obra.

Por supuesto esa lista de artistas por curador, responde también a los intereses particulares de cada uno de nosotros, y esos intereses fueron socializados, analizados y aprobados colectivamente por el equipo. Es más, el tema de saber desconocer y la contradicción implícita en el título tiene que ver y surgió en parte, de la contradicción que había en nuestros intereses como grupo. En un principio yo pensé que debíamos encontrar un punto de reconciliación, pero pronto el mismo proceso se me reveló como la estructura precisa para este salón, un salón que lleva toda su historia intentando reconciliar las insalvables diferencias. Por eso en esta ocasión, la curaduría del salón busca explorar la posibilidad de mostrar cómo las diferencias coexisten, al mismo tiempo que es casi imposible seguir hablando de ellas. Así, una parte de los curadores trabajó a partir de una idea del saber, la otra parte a partir del desconocer, y yo busqué en la selección que propuse, abordar la posibilidad de una existencia separados pero en conjunto (uno junto a otro), como lo sugiere el oxímoron en el título Saber Desconocer.

H & B:¿Se trabajará a partir de una asignación directa de las obras a los ejes respectivos, por ej., por medio de la localización de los trabajos en las distintas sedes, o se preferirá articular la exposición de una forma abierta?

MM: La estructura de la exposición se apoyará mucho en la misma arquitectura de los espacios físicos. Por ejemplo, el espacio del Museo de Arte Moderno de Medellín, ofrece la arquitectura para expresar esas dos ideas opuestas, y por tanto será el punto de partida para visitar el salón: Dos espacios gemelos, exhibiendo dos muestras colectivas con ideas opuestas, una titulada Destiempo, en relación a lo desconocido, otra titulada Estado Oculto, en relación a los saberes tradicionales y en el centro, el gran hall, una obra singular de Ernesto Neto que conecta metafórica y visualmente esa dicotomía.

En la misma lógica de relacionar las ideas que le dan forma a este Salón con la arquitectura de los espacios, el Edificio Antioquia y la Casa del Encuentro permiten proyectos individuales, y las salas del Museo de Antioquia replican, aunque de forma menos simétrica, formas de visualizar la convivencia conjunta del saber con el desconocer, generando esos espacios intermedios que conectan la aparente contradicción. Entonces buscando generar ritmos, a lo largo de la exposición algunas obras operarán bajo el concepto saber, otras bajo el desconocer, otras obras tendrán la labor singular de "reconciliar" la dicotomía a través de vectores, trayectos, tensores y metáforas de mediación similares, que muestran como el canon, lo que sabemos, lo que creemos conocer y desconocer es algo arbitrario, a veces altamente inseguro y con frecuencia incompleto.

H & B: ¿Puede nombrar y describir brevemente ejemplos de obras en las que distintos aspectos del concepto pueden reconocerse con particular claridad?

MM: Podría decir que hay varias piezas que tienen que ver con saberes indígenas, su conocimiento sobre la naturaleza, los materiales de la tierra y su tradición en el hacer, tal es el caso de la obra de Marcos Ávila Forero, quien recrea la leyenda que emparenta al hombre con el manatí, en una laguna sagrada de la Amazonía colombiana; el contraste entre medicina convencional y las hierbas con poderes curativos, de Libia Posada; los patrones textiles de Vicente Vulsma y el conocimiento sobre botánica, plasmado en los dibujos de Abel Rodríguez. Hay otras obras que muy claramente tienen que ver con esos espacios que nos lanzan hacia lo desconocido, ya sea a través de nuestra relación con la noción o el desconocimiento del futuro y lo que nos depara el paso del tiempo, como lo sugieren con humor los crucigramas de Kevin Mancera para matar el tiempo, los relojes inútiles de Angélica Teuta que no dan la hora, o la posibilidad de vivir una semana de ocho días como sugiere la serie de ocho polaroids de amaneceres vividos en una misma semana, por el artista Fiete Stolte, o la duración del presente que documenta François Bucher a partir de varios ejercicios y experimentos científicos. Hay otras obras, como la de María Isabel Rueda, Jean-François Boclé y Glenda León, que nos lanzan a lo desconocido, a una suerte de mar imaginado por cada uno de ellos, dejándonos siempre a la deriva. Otras obras en cambio sugieren que es posible la convivencia de las contradicciones, como la propuesta de Joar Nango y su archivo de canciones de Hip-Hop en diferentes lenguas indígenas, o el gusto por el Heavy Metal de unos jóvenes de la etnia Kuna, en el trabajo fotográfico de José Manuel Castrellón, o ese zapato popular y característico del Caribe, las chancletas, pero hechas en piedra para la obra titulada Suave Chapina de Benvenuto Chavajay, donde confluyen, como en muchas otras obras, un saber, preservado en la tradición, con un presente que reinventa y está en continuo movimiento.

H & B: En el dossier de prensa puede leerse que cerca de la mitad de los trabajos expuestos serán comisiones especiales. ¿Cuáles son las pautas para estas comisiones? ¿Se trata de trabajos para sitios específicos? ¿Puede nombrar ejemplos?

MM: En efecto hay varias obras que son nuevas, algunas son de sitio específico, pero otras se deben al interés de los artistas por responder con obra nueva a la invitación. En esos casos no se trata de pautas sino más bien de un diálogo, una conversación entre el artista y el curador, para llegar a la conclusión sobre con qué obra participar. Pero también hay unas necesidades específicas del Salón, por ejemplo la de resolver algún espacio físico complejo, entonces son las características mismas del lugar las que sugirieron al artista mismo. Tal es el caso de Alejandro Mancera, quién fue invitado a hacer una intervención en La Heladería, el espacio de encuentro de este Salón, que necesita de una arquitectura interior muy atractiva y particular, pero al mismo tiempo familiar para que no de miedo entrar, al contrario, de ganas de visitar y quedarse a "parchar" un rato. Como cada determinado tiempo esos locales cambian de función o entran en remodelación, ya sea para mostrar progreso o para tomar un nuevo aire, y el primer piso del Edificio Antioquia no ha sido la excepción, entonces buscamos un artista cuyo trabajo mismo tuviera esos intereses. Son estas remodelaciones superficiales las que le han interesado a Mancera a lo largo de su carrera como artista: los colores de las paredes, el aviso nuevo, la yesería y el veneciano, el granitplast en la fachada, el mármol verde del mesón de banco, o cualquier tipo de artilugio que permita disimular, sin una inversión muy grande, la superficie anterior del inmueble. Alejandro Mancera es un artista cuya obra se ha preocupado por revisar los acabados de la arquitectura vernácula, por tanto nos ofrecerá una propuesta de intervención que nos permita habitar el espacio, reconocerlo y tal vez hasta desconocerlo y darnos cuenta que nos gusta esa arquitectura ostentosa, exagerada, desproporcionada y cargada de símbolos que busca estatus y legitimidad a punta de ornamentos.

Mariángela Méndez
Directora Artística del 43SNA en Medellín.
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Pat Binder & Gerhard Haupt

Iniciadores, directores y editores de Universes in Universe - Mundos del Arte. Viven en Berlín, Alemania.

43 Salón (inter) Nacional de Artistas
6 septiembre - 3 noviembre 2013
Medellín, Colombia

>> Tour Visual Extenso

Título:
Saber Desconocer

Curadores:
Mariángela Méndez (Directora Artística)
Florencia Malbrán
Javier Mejía
Rodrigo Moura
Óscar Roldán Alzate

Participantes
Lista con datos biográficos

Vea también:

Jaime Cerón - entrevista
El Asesor de Artes Visuales del Ministerio de Cultura sobre los Salones de Artistas de Colombia.

 

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