La segunda y media dimensión - Una expedición a la meseta fotográfica

La segunda y media dimensión - Una expedición a la meseta fotográfica. Instalación sobre los descubrimientos de Daniel Ruzo en la Meseta Marcahuasi en Perú.
jul 2013

En la obra, François Bucher sigue las exploraciones de Daniel Ruzo en la meseta de Marcahuasi, en Perú, donde en la década del 50 este criptólogo y antropólogo peruano descubrió un milenario parque de esculturas, que dató de unos 10.000 años de antigüedad. Los grandes bloques de roca natural esculpidos con una técnica peculiar evidencian sus formas antropomorfas, zoomorfas y mitológicas solo cuando los rayos del sol los iluminan, en horas y estaciones específicas del año. Bucher documenta el relato del custodio, Severiano Olivares, durante un recorrido por el parque altiplánico. La instalación fue presentada en el 2012 en la Casa de las Culturas del Mundo (HKW) en Berlín, Alemania. Parte de ella puede verse en el Pabellón de América Latina del Instituto Ítalo-Latinoamericano (IILA) en la 55a Exposición Internacional de Arte de la Bienal de Venecia 2013.

" Nosotros no descubrimos Marcahuasi... lo que sí descubrimos fueron las huellas esculturales de los artistas de la 4ta humanidad'. Frente a un tipo de pueblo que ama su propia personalidad y que se ve a sí mismo como el autor de su propia pequeña e individual existencia, debemos proclamar que tampoco somos los descubridores de las esculturas... es el tiempo el que ha descubierto dichas esculturas: no somos más que una antena de nuestros tiempos. Todo lo oculto será revelado, por sí mismo, en los últimos 180 años de nuestra '5ta humanidad': de 1957 al 2137."

La fantástica historia de un descubrimiento: Los templos de piedra de un pueblo desaparecido. Daniel Ruzo

Introducción

Daniel Ruzo era un hombre tan sinceramente esotérico como puede encontrarse. Su libro, The Fantastic History of a Discovery: The Stone Temples of a Vanished People, narra la aventura de una década en la Meseta Marcahuasi, Perú, cuya pieza central es una cámara fotográfica. De hecho, no es sólo la experiencia de una década con una cámara, sino realmente una experiencia foto gráfica, que trasciende la cámara; es una aventura, <emphasize>en la meseta foto gráfica</emphasize>, una meseta que no espera ser fotografiada para convertirse en una fotografía, puesto que es ya foto gráfica... sólo necesita un ojo humano como fulcro, y con eso la figuración es activada. Siguiendo la señal de Ruzo uno debe imaginar a los gigantes pre-cataclísmicos (o humanos activados) de la <emphasize>4ta humanidad</emphasize> mientras descubren las formas ocultas en las rocas de la Meseta Marcahuasi... y trabajan dichas rocas para revelar lo que ya está ahí. El proced¬imiento que Ruzo imagina se semeja a dibujar la imagen de un caballo en las nubes del atardecer, tal como lo haría un niño. La Meseta en su totalidad es un parque escultórico que debemos visitar con su guardia - Severiano Olivares. Severiano conoce de memoria la información de cada escultura: dónde debe situarse el visitante, y qué momento del día y del año es el óptimo para percibir las imágenes. A su vez, él sabe también quién descubrió cada forma y en qué año; la mayoría de las formas fueron descubiertas por Ruzo y por el padre de Severiano - su asistente - a lo largo de los años cincuenta, pero sólo Severiano ha tenido los sueños lúcidos y las visiones sobre la ciudad secreta subter¬ránea donde la <emphasize>semilla humana</emphasize> fue resguardada, tal como lo sugiere el Arca de Noé en la leyenda bíblica y en cientos de otras leyendas alrededor del mundo. Se cree que las esculturas son indicadores de la entrada de la ciudad en el hueco de la montaña.

El punto crucial de lo que a este trabajo concierne, es que el juego figurativo de estas foto grafías de piedras vivientes toma lugar entre la roca y el sol y el eje de la esfera terrestre, junto con sus largos y cortos ciclos, solsticios, equinoc¬cios y sus 27 mil años precedentes. Ideológicamente, antes de visualizar qué forma aparece en las rocas, es la figuración en sí el detonante que hace visible la esencia de la harmonía. Humano, montaña, sol y galaxia son colab¬oradores por igual, el trabajo no lleva firma (el humano está <emphasize>en sincronía</emphasize> con la frecuencia del mundo, son inheren¬tes). Activismo sagrado y ecológico compaginan aquí, los signos de una larga convergencia entran en juego.

Instalación

La instalación de Fraçois Bucher The Second and a Half Dimension (an Expedition to the Photographic Plateau) es un primer acercamiento al trabajo de Daniel Ruzo. La instalación tiene como pieza central, una fotografía en particular y su negativo, tomado del archivo de Daniel Ruzo en Lima. El descubrimiento de esta imagen doble fue considerado prueba irrefutable de la tesis del investigador peruano:

" El estudio fotográfico mostraba el cadáver recostado de un anciano, siendo cuidado por dos mujeres. Otro personaje apareció, tal vez su sucesor. Fotografías en infrarrojo ayudaron a descubrir a un soldado en guardia junto al monumento, al igual que los dos perros del difunto. Fotografías tomadas desde distintos ángulos y bajo distintas condiciones de luz produjeron, con cierta claridad, cuatro animales simbólicos junto al grupo, representando los cuatro elementos. Hasta este momento, todo era conferido a las limitaciones naturales de una fotografía...

En 1954, mientras preparábamos nuestra segunda conferencia sobre la cultura de Marcahuasi, que creíamos era prehistórica y la cual fue nombrada "Cultura Masma", un evento inexplicable se suscitó llevando el descubrimiento más lejos y permitiéndonos etiquetarlo como fantástico...

Necesitábamos probar un proyector de diapositivas por lo que escogimos al azar una tira de película, de 36 fotografías, de entre cientos que teníamos a la mano. Casualmente proyectamos el monumento funerario, e inmediatamente notamos una increíble transformación de la imagen. En lugar de la cabeza del hombre anciano difunto aparecía otra cara, la de un recio hombre joven, con un mechón que le cubría la frente. Uno incluso podía ver su puño alzado desafiando a quien fuera.

No podíamos salir de nuestro anonadamiento. Proyectamos otro negativo de diapositivas, pensando que otras fotografías ocasionarían otras imágenes dobles. Aunque el estudio permitió el descubrimiento de figuras previamente invisibles, nunca más encontramos dos figuras diferentes producidas por la misma superficie de la roca. Nunca más encontramos una figura doble hecha para existir como positivo y como negativo simultáneamente.

Veinte años han pasado y seguimos en asombro. Aún con todos los avances técnicos y los profundos conocimientos sobre fotografía, el más virtuoso escultor no sería capaz de hacer cortes tan precisos y simples para producir esto: cortes que pudieran permitir tal 'milagro 'para ser descubierto por 'casualidad' en una fotografía, diez mil años después."

Junto a las fotos, documentos y revistas del archivo de Ruzo, que datan de la década de los cincuenta, la instalación también comprende un video donde Severiano Olivares actúa como guía turístico del parque escultórico de la meseta, al igual que series de dibujos en los que la técnica que Ruzo ideó para revelar las formas percibidas en las rocas, es utilizada por el artista para revelar las formas que se perciben en las nubes.

 

François Bucher:
The Second and a Half Dimension -
An Expedition to the Photographic Plateau

Instalación, video
2010

Presentada en 2012 en la Casa de las Culturas del Mundo (HKW) en Berlín, Alemania.

Parte de ella puede verse en el Pabellón del Instituto Ítalo-Latinoamericano (IILA) en la 55a Exposición Internacional de Arte de la Bienal de Venecia, 1 junio - 24 nov. 2013


Vea también:

39 Latin America
Pabellón del Istituto Italo-Latinoamericano (IILA), Arsenale - Isolotto. Comisaria: Sylvia Irrazábal; curador: Alfons Hug.
UiU Magazín
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