Ha nacido una belleza terrible

Texto de la curadora Victoria Noorthoorn

Para la creación de la 11ª Biennale de Lyon, históricamente una bienal de autor, he optado por proceder como proceden los artistas: avanzar en medio de una oscuridad que puede o no iluminarse a medida que la atravieso, de un punto a otro y de una obra a otra, orientada por mis obsesiones, por mis intuiciones y temores, así como por las pistas y provocaciones que cada uno de los artistas participantes ha plantado a lo largo de mi camino, es decir, nuestro camino. He trabajado y viajado para que esta exposición haga todo al mismo tiempo: para que se ocupe de la incertidumbre del presente y del futuro cercano, para que hable sobre la condición del artista y sobre la necesidad de arte, dejando siempre la puerta abierta a la duda, la contradicción, la perplejidad, el cambio y el movimiento. Se trata de una exposición que proviene de las siguientes convicciones e interrogantes:

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La imaginación es el medio principal del conocimiento. Compartimos cada uno de los famosos epigramas de Oscar Wilde: "la función del artista consiste en inventar, no en hacer la crónica"; "el placer supremo en literatura es lograr lo no existente"; y "yo defiendo la mentira en el arte". Vale decir, el arte requiere una distancia respecto de lo real para existir como tal –como construcción artificial–, de manera que se ocupe elocuentemente de la complejidad de lo real.

2
La imaginación permite que lo racional y lo irracional coexistan productivamente. El artificio del arte puede alcanzarse mediante la conjunción e incluso la contradicción de muy diversas metodologías, sean éstas racionales (por ejemplo, una vuelta a las nociones modernas de ciencia y de lo enciclopédico) o irracionales (por ejemplo, recurrir al misticismo, a la fantasmagoría, a la alucinación, al delirio, el juego, la suerte y el abandono).

3
La imaginación le permite al individuo correr riesgos, expandir límites y explorar con o sin rigor intelectual los gestos y las prácticas que le permitirán a unos y otras presentarle alternativas al presente; esto es, construir sistemas alternativos de utopía.

4
La imaginación es el primer motor de emancipación.

5
En el arte, la libertad puede asumir diversas formas: la interrogación sobre el presente, la construcción de un mundo alternativo, la destrucción constructiva de los discursos y de los lenguajes establecidos. La destrucción constructiva se une a la imaginación posibilitando lo absurdo, el delirio y el humor como instrumentos prácticos para emancipar el lenguaje.

6
En su poema "Pascua, 1916", el poeta William Butler Yeats reflexiona sobre su propio presente: analiza con total perplejidad el clamor de insurrección de la emancipación irlandesa respecto de los británicos. A primera vista, el poema podría leerse como celebración de los mártires que dieron sus vidas por la causa de la independencia. Sin embargo, con una lectura más detenida, resulta claro que la actitud de quien habla es de duda. Como afirma Carlos Gamerro en su ensayo para el catálogo de la Biennale 2011, el poema alterna incómodamente entre la afirmación, el cuestionamiento y la negación. Esa es la misma actitud por la que somos incapaces de juzgar la evidencia de un presente que le da forma a esta Biennale. Preferimos responder, suponer, contradecirnos con libertad.

7
Ha nacido una belleza terrible, el famoso verso de ese poema que le da nombre a esta Biennale, reúne dos aparentes opuestos. Nos interesa esta estructura de contradicción productiva.

8
¿Por qué es necesario reflexionar – una vez más - sobre la noción de lo bello? Lo bello, de hecho, ha sido uno de los parámetros más compulsivos y arbitrarios del mundo occidental. Nos preguntamos: ¿lo Bello –según lo dicho por Rainer Maria Rilke– es siempre el principio del terror? ¿Hay algo bello que no sea terrible? ¿La emergencia de lo bello mitiga la dureza de la realidad, o en realidad subraya e incrementa sus horrores?

9
La edición 2011 responde a estas nociones y mecanismos, poniendo en escena las tensiones, los vacíos y excesos utilizados por los artistas participantes para responder al presente. En esa mise en scène, la Biennale recurre a nociones de la filosofía, el teatro y la literatura. Las nociones de escenificación, de las artes performáticas, de develamiento, de enmascaramiento, de ocultamiento permean la Biennale en general y la propuesta del artista Erick Beltrán para la imagen gráfica en particular. Es una exposición que le permite a la ficción expandirse y comentar las contradicciones del presente.

10
Esta Biennale se propone interpelar el estado de confusión que reina actualmente en las artes, por el que el arte se concibe primeramente como artículo de consumo en el mercado económico. Lo que aquí nos interesa es construir una exposición concebida como una red de discursos en la cual las obras se comunican entre sí como individuos, creando sentido y estableciendo posiciones en el mundo.

11
Siguiendo a Wilde, esta exposición no quiere ser una crónica; distingue entre el arte y el periodismo.

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Asimismo, distingue entre el arte y la comunicación. Esta Biennale se resiste a los modelos actuales de comunicación, según los cuales una exposición se explica a través de un comunicado de prensa, escrito exactamente en el mismo tono y con el mismo vocabulario desde cualquier parte del mundo. Nos resistimos a explicar los materiales densos. Si en la Biennale o en su catálogo aparecen textos, éstos serán obras de arte en sí mismas, no textos explicativos.

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Desde la Antigüedad, las palabras, por encima de todo, han sido imágenes y las imágenes, palabras. Escribir ha sido crear imágenes. Unas y otras encarnaban un significado y una acción. La creación de una imagen implica abrir la puerta a que tenga lugar una acción consecutiva en lo real. Es esa acción performática lo que estamos interesados en explorar.

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Cada imagen tiene un efecto. Esta exposición ha sido estructurada para reflejar esos efectos. Compartimos las convicciones de W. J. T. Mitchell cuando elegimos preguntarnos qué es lo que las imágenes y las obras de esta exposición desean y hacen, qué es lo que movilizan y cómo representan (antes que qué representan). Nos proponemos señalar el poder de la imagen, ése que puede alterar drásticamente un orden establecido. A este respecto, creemos en la construcción de imágenes –por más ficcional que sea – como, sobre todo, una práctica por cuyo medio el creador de la imagen establece una posición ideológica.

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Estamos interesados en reflexionar sobre el poder de la línea como una herramienta crucial para la demarcación de un territorio, para delinear una posición en el tiempo, el espacio y la ideología.

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Así es cómo respondemos a la creciente confusión entre arte y política. Para nosotros, el artista es, sobre todo, un sujeto político y el arte es política. No estamos interesados en la representación de lo político, ni pretendemos representar lo político. Tales deseos serían redundantes.

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La 11ª Biennale de Lyon está siendo concebida desde Buenos Aires, en Sudamérica, para y con Lyon. Los artistas de la exposición fueron invitados a lo largo de viajes de investigación por Europa y África durante el año pasado, y fueron seleccionados como individuos y no como representantes de sus países o regiones de origen.

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En muchos casos, los artistas fueron invitados para responderse unos a otros. Vale decir, fueron invitados para resolver problemas específicos o para entrar en diálogo con otros artistas participantes. Esta exposición es entonces el resultado de una gran serie de conversaciones, un modus operandi que resulta de la creencia en el poder del diálogo para la construcción de cualquier proyecto.

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La 11ª Biennale de Lyon quiere estar viva. Si pudiera ser considerada como un animal o como una bestia, lo elegiría. Si tiene que estar en guerra consigo misma para así poder hablar de la inexplicabilidad del presente y de la fuerza del arte, intentará hacerlo.

La 11ª Biennale de Lyon incluirá alrededor de 60 artistas de todo el mundo, pero principalmente de Europa, África y Latinoamérica, en los 14.000 metros cuadrados de sus cuatro sedes: La Sucrière, la Fondation Bullukian, el Musée d’Art Contemporain de Lyon, y la fábrica T.A.S.E.

El catálogo de la Biennale está concebido y dirigido por un equipo editorial con base en Buenos Aires, que incluye a los escritores Carlos Gamerro y Rubén Mira, al dramaturgo y director teatral Alejandro Tantanian y a mí misma. Publicado y diseñado en estrecha colaboración con el editor Franck Gautherot, de las presses du réel, el catálogo se concibe como una obra editorial autónoma antes que como una representación per se de la Biennale.

Victoria Noorthoorn
Buenos Aires, 11 de abril de 2011

 

Une terrible beauté est née / Ha nacido una belleza terrible

11ª Bienal de Lyon

15 septiembre -
31 diciembre 2011

Lyon, Francia

Curadora invitada:
Victoria Noorthoorn
Datos biográficos

Director artístico:
Thierry Raspail

 

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