La ciudad nabataea de Petra, tallada en la piedra, ofrece una riqueza tal que uno puede pasar días recorriéndola, descubriendo maravillas a cada paso.

Estos recorridos visuales e informativos proponen brindar inspiración y orientación, mostrando algunos de los lugares más destacados junto a otros menos conocidos, agrupados por capítulos y con la guía de mapas interactivos.

Petra es la denominación griega de un lugar de refugio de montaña de los nabateos, al que ellos llamaban Raqmu. Hay diferentes teorías sobre el origen de este pueblo de Arabia del norte. La primera referencia histórica documentada data del 311 a. C.

Petra/Raqmu está ubicada entre el Golfo de Aqaba y el Mar Muerto, en un amplio valle rodeado de macizos protectores. En un principio sirvió como lugar de campamento estacional para los nómadas comerciantes y criadores de ganado. En el transcurso del siglo II a. C., desarrollaron un estilo de vida más sedentario y Petra se convirtió en la próspera capital del reino nabateo en el cruce de importantes rutas de caravanas. Su legendaria riqueza se basaba en el comercio de incienso, mirra, especias, así como también de bitumen del Mar Muerto.

La mayoría de las tumbas esculpidas en la roca con fachadas monumentales fueron creadas a partir de finales del siglo I a. C., sobre todo durante el periodo de apogeo en las primeras décadas de nuestra era. Luego de la conquista romana, el reino nabateo perdió su autonomía y fue incorporado a la provincia Arabia romana. El último testimonio histórico de la civilización nabatea es una inscripción del 328 d. C.

Un devastador terremoto en el año 363 d. C. causó serias destrucciones en Petra, pero permaneció habitada por un tiempo hasta caer en el olvido en el siglo XII. Su "descubrimiento" para la investigación moderna fue a partir de 1812 con la visita secreta del suizo Johann Ludwig Burckhardt. Por su extraordinario valor universal y únicos tesoros arqueológicos, Petra fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985.

Para los visitantes actuales, luego de una impresionante caminata a través de un cañón natural de 1,2 km de largo, con acantilados de hasta 80 m de altura, la famosa fachada del Tesoro del Faraón constituye el comienzo espectacular de un enorme área arqueológica con una elaborada arquitectura religiosa y funeraria, cimas sagradas, ingeniosos sistemas hídricos y resabios arqueológicos, testimonio excepcional de la sucesión e interrelación de períodos y estilos que dejaron sus huellas en Petra desde la prehistoria hasta la época medieval.


Con gran riqueza fotográfica e informativa y orientación vía mapas interactivos
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Sugerencias para viajeros culturales: Arte contemporáneo, historia del arte, arquitectura, diseño, patrimonio

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